Victoria of Many Faces, Temporada 1: Reseña de la Serie de Anime
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CENTRO OTONITY – Iba a empezar esta reseña comparando «Victoria of Many Faces» con el anime moderno basado en clichés, con todos esos pastiches de género y repeticiones de la misma premisa básica. Pero luego decidí que eso no sería justo para una serie como esta, que evita la tendencia del anime moderno a apoyarse en exceso en las expectativas del espectador y en su conocimiento del género, y apuesta por una buena narración y unos personajes bien construidos.
Quizá los años de ver al menos un episodio de docenas de adaptaciones repetitivas de novelas ligeras me hayan desgastado, pero la humanidad que se muestra a lo largo de la serie la hace parecer única entre las de su clase.
La protagonista, Victoria, fue en su día Chloe, una agente especial que huyó de su país natal al vecino Reino de Ashbury para llevar una vida normal. Poco después de llegar, conoce a Nonna, una niña abandonada, y la acoge en su casa.
También conoce a Jeffrey Asher, un caballero de cuna noble que se enamora de ella. Sin embargo, escapar no es tan fácil como Victoria pensaba: independientemente de si su antiguo empleador la está buscando o no, ella vive constantemente mirando por encima del hombro.
Hay que reconocer que tarda un poco en arrancar; tras el segundo episodio, empecé a preguntarme si la historia avanzaría alguna vez más allá de mostrar a Victoria como una persona hipercompetente mientras los amables aristócratas que la contrataban le sonreían con ternura. No me habría sorprendido en absoluto que esto acabara siendo una serie sin complicaciones sobre cómo Victoria, Nonna y Jeff se curan mutuamente con amabilidad y ternura.
Ese aspecto nunca desaparece, pero una vez que la trama empieza a cobrar impulso, queda claro que la serie ofrece mucho más que eso. Más que en la relajación, la verdadera fuerza de la serie reside en cómo equilibra esos momentos tiernos con el conflicto inherente a su premisa.